Un francés de 54 años conoce a Amara, cocinera de 39 años, su primer día en Phuket, y en menos de 24 horas ya tiene novia de vacaciones. Meses después, en Koh Samui, un móvil sin bloquear revela a ella su historial de Line: docenas de conversaciones con otras chicas que ponen fin a algo que, hasta esa noche, había sido genuinamente especial.
👁 8950 visualizaciones
Divorciado y quemado por el trabajo, un libanés de 42 años reservó dos semanas a Tailandia sin ningún plan. En su última noche en Phuket, una intoxicación alimentaria lo dejó vomitando en la acera de su hotel a la una de la madrugada. Una desconocida que trabajaba en un spa cercano se sentó con él hasta el amanecer y jamás aceptó ni un baht a cambio.
👁 8421 visualizaciones
A los 57 años, con un matrimonio en paz silenciosa tras la tercera aventura de mi mujer, conocí a Pre en un bar de Nana Plaza, Bangkok. Tenía 37 años, aparentaba 25, y una historia perfectamente verificable: pasaporte, certificados de divorcio, años de fotos en redes sociales. En seis meses le envié 30.000 dólares para su familia, sus estudios y un visado a Dinamarca que nunca llegó a existir.
👁 8050 visualizaciones
Un portugués aprovechó el Phuket Sandbox para una escapada sin ataduras y acabó con Som, de 32 años, tres meses de playas escondidas y una regla clara desde el principio. Cuatro meses después entendió que ella nunca dejó de mantener sus opciones abiertas.
👁 1536 visualizaciones
Un australiano de 50 años cuenta cómo una boda tailandesa de 350 invitados en Phuket se convirtió en una casa de huéspedes en Patong, una aventura con otra mujer, peleas con la policía de por medio, y un mensaje final pidiendo el divorcio.
👁 5055 visualizaciones
Un estadounidense de 52 años recuerda su relación de diez meses con Tan, una chica de bar de Phuket que fue honesta desde el primer día sobre cómo funcionaba. Aun sabiéndolo todo, cayó igual, hasta que ella le anunció que se casaba con otro.
👁 9717 visualizaciones
Un danés de 46 años conoció a Bun, una traductora tailandesa de 26, y hablaron a diario durante siete meses antes de verse en persona. Pasaron un mes juntos entre Bangkok y Pattaya sin ninguna señal de alarma. Semanas después de volver a casa, ella desapareció, y unas fotos de preboda en Facebook fueron la última pista.
👁 12055 visualizaciones
Tras separarse, un belga de 41 años probó las páginas de citas del sudeste asiático y encadenó una estafa tras otra, empezando por una mujer filipina que siempre tenía una emergencia familiar nueva. Después conoció a una mujer tailandesa que nunca le pidió nada, y con la que acabó casándose en su quinta visita a Europa.
👁 1622 visualizaciones
En su primer viaje a Tailandia, un francés de 34 años conoció a dos mujeres: una masajista genuina y la dueña de un bar en Patong que empezó a pedirle dinero para todo, comida, gasolina, hasta el alquiler de la mesa de billar. La historia de cómo distinguió a una de la otra.
👁 2903 visualizaciones
En 2009, con 30 años y sin trabajo tras la crisis, un yesero inglés de Nottinghamshire llegó a Bangkok camino de Australia. Una camarera de 24 años, un mes de isla en isla y años de vuelos baratos después, acabó viviendo en Phuket: primero en su agencia de viajes, luego dirigiendo un bar en Bangla Road. Sin permiso de trabajo, nunca.
👁 4552 visualizaciones