Historias recientes
Llegué a Bangkok convencido de que sería yo quien la ayudaría a ella. Me equivocaba.
Un británico llegó a Bangkok con todos los prejuicios sobre las tailandesas intactos. Lo que encontró fue una mujer que no necesitaba que la salvaran.
Fui a Bangkok a explorar el mundo. En Chiang Mai encontré algo que no buscaba.
Un americano de 45 años llegó a Tailandia sin ningún plan. En un pequeño café de Chiang Mai, una sonrisa genuina cambió el rumbo de su vida entera.
Seiscientos mil baht. Dieciocho meses. Y un americano de 29 años del que nunca supe nada.
Un profesor jubilado creyó que construía un futuro junto a Lek. Dieciocho meses y seiscientos mil baht después, descubrió a quién financiaba en realidad.
Fui a Tailandia dos semanas. Llevo aquí dos años y no pienso volver.
Un electricista jubilado fue a Tailandia dos semanas de vacaciones. En un mercado nocturno, una mujer le dijo algo que cambió su vida para siempre.
Una enfermera tailandesa de 28 años y el alemán de 71 que llegó a morir a Chiang Mai
Un alemán de 71 años llegó a Chiang Mai buscando un lugar tranquilo para morir. Una enfermera tailandesa de 28 le devolvió las ganas de vivir.